Durante el fin de semana nos pusimos a ver los vídeos y las fotos de los nenes cuando chiquititos. Oímos las vocecitas que tenían, lo mucho que dependían de nosotros y lo bien que se llevaban desde ese entonces. Me dieron unas ganas de tenerlos así pequeñitos por un ratito para llenarlos de besitos y abrazos. ¡Tan ricos cuando gateaban y se les oían los pañales al moverse!
Ahora veo que a pesar de las ignorancias y tonterías que uno hace como madre primeriza, ellos están bien. Han crecido saludables, respetuosos, responsables y son niños que disfrutan de vivir. ¿Cuántas cosas cambiaría de esas que uno le prestaba tanta importancia y que en realidad no la tenían? Pero qué sabe uno cuando está metido en el momento de criar y de cumplir con todas las responsabilidades dentro y fuera de la casa. De mi experiencia como madre y como educadora de mis hijos aprendí lo siguiente:
- Vivir el momento - uno no se da cuenta, pero los años de infancia de nuestros hijos se van en un abrir y cerrar de ojos. Uno desesperado por diz que tener tiempo, no ve el momento de que gateen, luego de caminen, luego de que dejen los pañales. Eso nos pasa a todas, pero en realidad debemos vivir el momento con más conciencia, aunque sea cuando estemos limpiando el pañal. Ahora miro atrás y son momentos que extraño.
- Tomar las cosas con calma - la impaciencia nos caracteriza cuando somos primerizas.
Estamos pendientes a cómo el niño de nuestra amiga ya gatea o va al baño solito. A veces queremos apurarlos a hacer cosas para las cuales no están maduros todavía aunque supuestamente tengan la edad. Ya no me dejo llevar por edades, ni grados, ni tablas , ni "se supone que ya estuviera haciendo eso"....Cada niño tiene un nivel de maduración diferente y van a hacer las cosas cuando estén listos. El apurarlos sólo añade tensión a un asunto que tarde o temprano van a hacer. ¿Por qué no dejarlos que lo hagan naturalmente sin presiones? Y eso lo aplico a etapas de la niñez como a conceptos de aprendizaje. - Su personalidad está desde que nacen - Ahora me doy cuenta que cada uno de mis hijos mostró su personalidad desde el mismo momento en que nacieron. Pablo en su primer día comió como loco y no durmió casi en la noche. Tenía esos ojazos marrones abiertos mirando hacia la ventana del hospital. ¿Creen que ha cambiado algo? Sigue comiendo como un adulto y no le gusta dormir. Desde pequeño es bien apegado y necesita estar con gente. Por el contrario Lucas salió "relax" tempranito en la mañana, sin nada de complicaciones y graciosito desde su primer día: orinó a la enfermera que lo estaba limpiando en la sala de parto. Desde pequeño se mantenía independiente, le gusta tener su espacio y siempre sigue tan graciosito como cuando nació. A veces es difícil regañarlo porque me da ganas de reír las cosas que hace.
- Cada hijo es diferente - esto lo he tenido que aplicar como madre y como educadora de ellos. Pablo aprende diferente a Lucas y uno hace las cosas más rápido que el que el otro y eso, por ningún concepto, quiere decir que uno es mejor o más inteligente que el otro. Simplemente son diferentes. Siempre tuve el cuidado de no compararlos entre ellos ni con nadie. Cada uno tiene su personalidad, su caracter y su forma de aprender. Como madre homeschooler he aprendido, 'a cantazo limpio', a percibir cómo aprenden para poder transmitirles el material de una manera que les haga sentido. Pablo percibe el mundo mediante la música, las imágenes y la audición. Lucas es kinestético...que aprende haciendo. Así que a cada uno le tengo sistemas diferentes de aprendizaje de matemática, por ejemplo, porque no les funciona el mismo. Como madres hay que adaptarnos a sus manera de absorber la información y las experiencias.
- Paciencia con los regueros - esta es una paciencia diferente porque ¡qué muchos regueros tuve que recoger! Gotitas de jugo en el piso, cereal tirado por las esquinas, biberones goteando los asientos de tela del carro, los tesoros que uno encuentra debajo del asiento protector en el carro. Y los peores regueros eran los embarrecitos en el pañal que hacía Lucas...de esos que llegan hasta la mitad de la espalda. Gracias a Dios por los buenos pañales y las toallitas desechables que tanto usé para limpiar regueros. Mi estándar de maniática de la limpieza ha bajado y busco los medios de evitar los regueros y de enseñarles a recoger. Sigo usando las toallitas desechables que TIENES que tener disponibles en la casa, en la cartera y en el carro.
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Si tuviera otro hijo ahora, sería mucho más fácil criarlo y le pondría menos presión con todo lo que he aprendido. ¡Mis pobres bebés! Les conté eso a Pablo y a Lucas y ellos me dicen que lo he hecho bien y que me quieren mucho. ¡Qué alivio y ánimo me da que piensen así! Nunca seremos padres perfectos, lo importante es que tengamos el corazón en tratar de serlo.
¿Qué cosas harías diferente si pudieras volver atrás?
Conste que no me arrepiento de nada.
Esto es una entrada compensada en colaboración con Huggies y Latina Blogger Connect.
Las expresiones son de Estilo Familiar completamente.


















11 comentarios:
Me encantan tus consejos. Que hermosos tus hijos. Un fuerte abrazo.
Que buenas recomendaciones les das a esos papás! me encanta la carita del que esta comiendo :)
Jeannette..ese que está comiendo es Lucas..que siempre se gozaba la comida con un reguero brutal........todavia!! ja, ja!
Hola Mayra me haz echo recordar cuando mi nino era un bebe y todo su creciemiento... y con respecto a tu pregunta que haria diferente, yo creo que debi haberme embarazo de nuevo cuando mi nino estaba pequeno,poruqe crecio solito ya ahora hacerlo uyy como que vaces quiero y aveces noo.
Tus ninos estan lindisimosss!!1
Yo tampoco me arrepiento de nada. Pero me hubiera gustado haber pasado más tiempo con ellos. Trabaje como Anchor en el noticiero de las 10 mucho tiempo. Y recuerdo en una ocasión cuando eran como las 11:30 pm cuando regrese a casa. Apenas abrí la puerta y Alan comenzó a llorar, tenía como 7 años. Me contó la tragedia que le había pasado en la escuela con sus amigos, lo cargue, lo tranquilice y se quedo dormido. Mi mamá había estado todo el día con él y le preguntaba porque no me dijiste a mi... Nunca respondió nada.. su actitud lo hizo.. Necesitaba a su mamá en esos momentos.
Que bueno que compartes esta informacion. Es verdad que cada nino es diferente y no se debe comparar ni con hermanos ni con amigos.
Mamá Orquesta son tan lindos en sus etapas de crecimiento, verdad?
Teresa gracias por compartir tu experiencia porque sé que tus hijos están bien criados y me enseña a seguir prestando atención y darle atención continuamente.
Muy buenos consejos Mayra! Y lindas fotos de tus hijos!
Me encanto tu post, tus fotos, tus hijos divinos, que consejos tan buenos!
FELIZ SEMANA!
http://www.mamiholisticaygenial.com/
Qué lindas las fotos que compartes! me imagino lo que añoras a tus bebés!
Yo tengo el mismo sentimiento, Mayra. Adoro la etapa que estoy viviendo con mi hija, pero tambien recuerdo con nostalgia esa epoca de bebe. Confesion: mi juego favorito es decirle que ella es un bebe pequenito y consentirla como lo hacia antes :)
Un abrazote!
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